Cuando uno quiere infundir una idea o argumentar la misma y se queda sin fundamentos comienza o a mentir o a tergiversar con palabras hechos.
Esto pasa en la siguiente nota de Crítica:
http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=15733
Es muy interesante la leyenda "Juez de la dictadura". Aplicando ese criterio, un maestro que fue nombrado antes de la dictadura, en un gobierno democrático, sería llamado entonces "maestro de la dictadura"? (como si con el gobierno militar, el último de los tantos que hubo en la Argentina, todo el mundo tendría que haber dejado de trabajar). Siguiendo la lógica del artículo tendría que ser así.
No hay mas fundamentos para denostar al funcionario que no piensa como ellos que ponerle títulos falaces?
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